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Consejos sobre usabilidad web

Una docena de consejos sobre usabilidad webLa usabilidad web ha sido una rama del desarrollo web, absolutamente ignorada por muchísimo tiempo. Subestimada y relegada primero por los técnicos y luego por los diseñadores, fue recién con los avances y la popularización de la analítica web cuando se le empezó a dar la importancia que se merece dentro de las etapas de desarrollo de una página web.
Pero primero, intentemos de manera simple, encontrar una definición para “Usabilidad”.
Lo más sencillo es tomar la definición de “Ergonomía” de la Wikipedia y realizar un pequeño cambio.

La Ergonomía Usabilidad es un arte que busca que los humanos y la tecnología trabajen en completa armonía, diseñando y manteniendo los productos, puestos de trabajo, tareas, equipos, etc. en acuerdo con las características, necesidades y limitaciones humanas”.


Una vez interioricemos esta definición, nos daremos cuenta que la usabilidad web determinará el éxito o fracaso de nuestra página. Ya que si no está orientada al uso objetivo que le debería dar el usuario, todo lo demás no tendrá sentido. Así es como vemos muchísimos ejemplos de webs con excelente contenido que no son utilizadas por nadie. Toda esta problemática será ampliada hasta el infinito en el caso que tu web sea una tienda online.

A pesar que se crea que todos estos conceptos pueden ser subjetivos, existen parámetros de eficiencia, eficacia y satisfacción de usuario, que se pueden medir científicamente.
Es por eso que te quiero dejar una docena de consejos básicos sobre usabilidad para que, en caso de no cumplirlos, tomes cartas en el asunto.

1. Arquitectura de la información

Si tu página necesita un rediseño, debes evaluar con tu herramienta de analítica web, cómo se comportan los usuarios con el contenido. Cuáles son las páginas más visitadas, las menos, las que más tiempo de permanencia reciben, las páginas de salida, etc.
En el caso que sea nueva, te recomiendo realizar una evaluación sobre la agrupación de los contenidos, con la técnica de “Card Sorting”, que no se trata más que de escribir los títulos de todas las páginas de la web en tarjetas, y que un usuario tipo, las organice como crea que mejor se adecuarían al uso normal de la web.


2. Pocas opciones, por favor

Relacionado con lo anterior, debes tener en cuenta no dejar más de 7 opciones en el menú principal. Y si es menos, mejor.
Si te fijas, algunas webs como ebay.es o amazon.com que tenían este problema, han modificado sus diseños para adecuarlas a estas reglas. De esta manera, no agobias al usuario en la primera entrada. Y sólo utiliza, aquello que realmente le interesa.





3. Leyes de la Gestalt

Existen ciertas leyes del diseño tradicional que se pueden, y se deben, trasladar al diseño online. Fondo y figura, proximidad, similitud, contraste, y otras Leyes de la Gestalt son necesarias para que los usuarios puedan utilizar correctamente una página web.

4. Logo = Inicio

Ya lo se. Tú eres un geek desde la primera hora y te las sabes todas. Pero te sorprendería saber la cantidad de gente que no sabe que pinchando en el logo de una página se vuelve al inicio. Por lo tanto, si tu público objetivo son personas relativamente mayores, incluye una opción de menú (o enlace) que vuelva al inicio.

5. A veces, la imaginación no alcanza

Existen procesos dentro de una web, que por mucho que hayamos navegado, hasta no verlas funcionando, no nos damos cuenta que el proceso no es natural.
Para eso, nada mejor que prototipar todos, absolutamente todos los momentos e interacciones que pueda llegar a tener el sitio.
Hay infinidad de herramientas que te pueden ayudar a resolver esto, pero te voy a recomendar sólo la mejor. No busques más. Balsamiq no tiene nada más ni nada menos que lo que te hace falta.

6. Objetivos claros

Todas las webs deberían poder establecer un objetivo de conversión prioritario. Si eres una tienda online, obviamente, será conseguir que los usuarios compren. Pero las páginas webs corporativas y los blogs también deberían plantearse un objetivo prioritario. Esto que parece una obviedad, es punto de conflicto en la mayoría de las webs que no son tiendas online. Así, vemos páginas corporativas donde no hay manera de encontrar el formulario de contacto o el teléfono, o blogs donde el texto es imposible de leer por la cantidad de banners y publicidades que interrumpen nuestra lectura.
Por eso, márcate un objetivo prioritario para tu sitio web y asegúrate que nada (ni nadie) se interpone en camino entre el usuario y ese objetivo.

7. La Ley KISS (Keep It Simple, Stupid)

Seguramente tú (o alguien que conoces) tiene un iPhone o un iPad. O sino quizá, has tenido oportunidad de jugar con alguno en algún Apple Store. ¿Qué te parecen los manuales de instrucciones de estos dos aparatos del infierno? Ahhh, ¿que no has necesitado ninguno? Pues eso es lo que debes tratar de conseguir con tu web.
Que no se necesite ni una sola línea de instrucciones para realizar cualquier tipo de acción dentro de tu web.
Una forma fácil de realizar esta prueba, es pedirle a una persona que no tenga relación con el desarrollo, que encuentre algo dentro de tu web o que realice alguna acción en concreto.

8. Web y usuario se dan la mano

Los formularios, junto con el menú principal, son los elementos más críticos de relación entre el usuario de tu web y la plataforma. Y paradójicamente, son los dos elementos que más frustración ocasionan entre las personas. Menúes que se cierran sin motivo, zonas minúsculas imposibles de acertar sin pulso de cirujano, formularios que no avisan de los campos que te has olvidado de completar y obligan a re iniciar el proceso, captchas del demonio, y un kilométrico etcétera. Creo que te he recordado tus peores momentos dentro de la WWW.
¿Por qué pasa esto? Sólo por dos cuestiones: la opinión del técnico o el diseñador tuvo más peso dentro del conjunto de desarrollo del que debiera haber tenido. Lo prioritario, más allá de la técnica o de la belleza, es que todo, absolutamente todo, esté supeditado a la funcionalidad lógica que tiene que tener esa parte de la web.

9. I have no time

Si algún proceso de tu web tardará más de 2 segundos en cargar, procura avisarle correctamente al usuario que el sistema no se ha colgado. Gifs animados, mensajes, relojes de arena dando vuelta, cualquier cosa. Si el tiempo que tendrá que esperar es mucho más prolongado, una barra de carga con porcentaje (real, no como la de Windows será bien agradecida.

10. Consistencia

¿Os imagináis una web donde el menú esté en una página arriba, en otra abajo y en otra a la izquierda? Pues no debéis imaginaros nada, porque existen webs así. La consistencia es la regla número uno de la usabilidad.
Tu sitio debe tener consistencia en el diseño para que las personas sepan que siguen dentro de la misma web. Esto incluye a muchos elementos como: que el mismo elemento (un H1, por ejemplo) tenga la misma tipografía en todo el sitio, el color de los botones que realizan funciones similares, etc.

11. Web empieza con W, pero no es un Word

Llevamos muchísimos años de www y aun se siguen viendo páginas webs con párrafos kilométricos y textos justificados.
Pues entiendelo. La web nunca será un Word. (por suerte) El código HTML no permite correcciones ópticas (kerning) para los textos, por lo que no se pueden justificar los textos sin que ello provoque “ríos” intermedios que son la pesadilla de todos los diseñadores.
¿No me crees? Te invito a dar una vuelta por todos los periódicos digitales del mundo.

12. La experiencia antropológica nos condena

Las personas a secas; (porque es una ridiculez hablar en 2012 de “internautas”) evolucionamos, navegamos cada vez por más webs al día. Esta conducta, hace que intuitivamente, vayamos incorporando conductas que nos parecían de ciencia ficción hace sólo un par de años. Formularios con auto completado (estilo Google), pinchar en un triángulo que significa Play en una foto fija para ver un vídeo, arrastrar cosas con los dedos por superficies táctiles… Todo esto, ya forma parte del día a día de las personas. Por lo tanto, debes ir incorporándolas a tu web de forma que la gente se sienta familiarizada con estos elementos.


El cortoplacismo, la falta de presupuesto, la poca profesionalidad y unos cuantos factores más hacen que todas estas cosas, se pasen generalmente por alto. Sin embargo, todo lo que obvies de usabilidad en el desarrollo de tu web, lo pagarás más tarde en menos conversiones, menos tiempo de permanencia o directamente menos usuarios.
Hoy, existen muchas herramientas que te permiten analizar y estudiar aquellos puntos conflictivos de tu web en relación con el usuario. Tomártelo en serio e invertir en mejoras de usabilidad, puede ser la diferencia entre vender o no vender.
Creo sinceramente que uno de los valores fundamentales de la creatividad es hacer fácil lo complejo. Cuando alguien ni siquiera se acuerde de los pasos que lo han llevado hasta el carrito al momento de comprar en tu web, puedes felicitar de mi parte al consultor de usabilidad que hayas contratado.



Imagen destacada cortesía de: Hey Paul Studios via photopin cc